La Inteligencia Artificial se ha consolidado como uno de los principales vectores de transformación económica y tecnológica del siglo XXI. Su impacto trasciende el ámbito puramente digital y adquiere una dimensión estratégica cuando se integra en las infraestructuras críticas que sostienen nuestras sociedades: el transporte, la energía, la sanidad y las telecomunicaciones. De su fiabilidad depende la competitividad de los territorios, la cohesión social y la resiliencia frente a las crisis.
La creciente complejidad operativa, la importancia de la sostenibilidad ambiental, la necesidad de eficiencia económica y la exposición a riesgos físicos y cibernéticos exigen nuevas herramientas de gestión y planificación.
En este escenario, la IA se posiciona como un habilitador esencial de la nueva generación de infraestructuras inteligentes. A través del análisis masivo de datos, la predicción avanzada, la optimización en tiempo real y el aprendizaje automático, la IA permite anticipar fallos, mejorar el mantenimiento predictivo, optimizar flujos de tráfico y logística, gestionar redes eléctricas inteligentes, equilibrar oferta y demanda energética, y optimizar el rendimiento y la resiliencia de redes de telecomunicaciones.
Para analizar todos estos aspectos nos acompañarán expertos del ámbito académico, institucional, empresarial y tecnológico, cuyas experiencias y conocimientos nos ofrecerán una visión integral que contribuya al diseño de sistemas más eficientes, resilientes y sostenibles, donde la inteligencia no solo optimice procesos, sino que redefina el concepto mismo de infraestructura estratégica en la era digital.



